
La epilepsia farmacorresistente (EFR) se produce cuando una persona ha probado dos o más medicamentos adecuados para la epilepsia (o una combinación de estos), pero sigue teniendo crisis. La EFR, también conocida como epilepsia refractaria o «crisis no controladas», es relativamente común.
Obtén más información sobre la epilepsia farmacorresistente, por qué puede producirse y qué tratamientos alternativos existen.
¿Qué es la epilepsia farmacorresistente?
El Ministerio de Sanidad español define la epilepsia farmacorresistente como: «aquella epilepsia diagnosticada correctamente en la que no se ha conseguido un control prolongado de las crisis (generalmente durante un año) tras el fallo de dos fármacos antiepilépticos adecuadamente escogidos y empleados (en monoterapia o en combinación)».
Se puede decir que una persona tiene EFR si ha probado dos o más medicamentos contra las crisis y los ha tomado según las instrucciones, pero sus crisis continúan.
¿La EFR es común?
Sí, la epilepsia refractaria es común. Entre las personas con epilepsia, aproximadamente el 30 % padece esta variante de la enfermedad.
Imagínate a 100 personas a las que se les haya diagnosticado epilepsia recientemente. Las investigaciones llevadas a cabo en EE. UU. sugieren que el 47 % de ellas lograría dejar de tener crisis tras probar su primera medicación. Si la primera medicación no funcionase, otro 14 % encontraría un segundo tratamiento que les ayudase a lograr dejar de tener crisis. En el caso de que la segunda medicación no funcionase, otros pacientes podrían lograr el control de las crsisis probando un tercer medicamento o la combinación de dos medicamentos. Pero alrededor de un tercio de las 100 personas no lograrían la ausencia de crisis a pesar de haber probado varios medicamentos distintos.
¿Por qué los fármacos anticrisis funcionan en algunas personas y en otras no?
Existen varias razones por las que los fármacos anticrisis pueden funcionar para una persona y no para otra. Entre ellas están:
- Tratamiento incorrecto: es posible que el FAC no sea adecuado para tu tipo de crisis.
- Diagnóstico erróneo: es posible que a algunas personas se les diagnostique epilepsia, pero que en realidad no tengan crisis epilépticas, por lo que los FAC no solucionarán sus problemas de salud.
- Problemas genéticos o lesiones estructurales: las lesiones cerebrales, los tumores o las anomalías en los vasos sanguíneos, así como los problemas genéticos, pueden causar las crisis de una persona, motivo por el cual estas no se resolverán con medicación.
Si crees que tu fármaco anticrisis no evita las crisis, habla con tu médico.
Existen tratamientos adicionales
Dado que tantas personas sufren epilepsia farmacorresistente, en la actualidad existen varios tratamientos alternativos disponibles. ALCE Epilepsia enumera una variedad de tratamientos adicionales. He aquí algunos ejemplos:
- Cirugía cerebral: un cirujano extirpa la parte del cerebro que causa las crisis o desconecta ciertas partes del cerebro del resto. Normalmente, solo es adecuado para personas con crisis focales y en las que la cirugía tendría un bajo riesgo de complicaciones.
- Estimulación cerebral profunda: un cirujano implanta electrodos en el cerebro y los conecta a un dispositivo implantado en el pecho. Los electrodos estimulan las partes del cerebro asociadas a la actividad de las crisis. Está aprobada para adultos con crisis focales.
- Dietas especiales (dieta cetogénica): reducen o eliminan la cantidad de hidratos de carbono que consume el paciente, lo que puede disminuir la cantidad de crisis padecidas por este.
- Estimulación del nervio vago: se te implanta un dispositivo en el pecho, justo debajo de la piel. Envía pequeños impulsos eléctricos que estimulan un nervio del cuello llamado nervio vago. Está aprobada para personas que padecen crisis focales o crisis generalizadas que no responden a los fámarcos anticrisis.
Si crees que puedes tener epilepsia farmacorresistente, habla con tu médico sobre las opciones de tratamiento disponibles para ti.


